El Gobierno acota la remuneración de los directivos de los bancos que reciban ayudas públicas
Conferencia de prensa del vicepresidente primero y portavoz del Gobierno después de la reunión del Consejo de Ministros
03/06/2011. Madrid.
Vicepresidente primero.- Buenas tardes. Quería disculparme por el retraso. El Consejo ha durado algo más de lo que teníamos previsto y por eso empezamos esta rueda de prensa algo más tarde de lo que también teníamos previsto. A cambio de eso, les alivio la parte inicial y rápidamente pasamos a las preguntas.
Hemos aprobado un Proyecto de Ley, que va a ir al Parlamento --ha pasado ya todos los trámites--, en el que se regulan los servicios de atención al cliente destinados a consumidores y usuarios. Sobre este Proyecto de Ley ya tuvimos ocasión de hablar en una rueda de prensa semejante a ésta hace algunas semanas. Lo que tratamos, básicamente, es de establecer los sistemas de reclamación de las grandes compañías --pienso en gas, electricidad o teléfono-- en relación con los clientes.
Saben ustedes, porque es frecuente oírlo aquí y allá, que hay quejas permanentes de los usuarios de estos grandes servicios en relación con cómo se les atiende cuando tienen una reclamación que hacer. Pues bien, en el Proyecto de Ley se cambian algunas cosas: se obliga a las grandes corporaciones, fundamentalmente a las grandes empresas, a que tengan servicios de reclamación y de atención al cliente que funcionen con prontitud y que, además, hagan las cosas como se tienen que hacer en estos casos; es decir, den toda la información rápidamente. Hay un conjunto de medidas que están ahí y que se describen en la nota de prensa que vamos a dar, y, en todo caso, en la información que ha suministrado una y otra vez la ministra de Sanidad, puesto que ha hablado de este asunto en varias ocasiones.
Hemos aprobado un Real Decreto para completar la formación de abogados y procuradores. Hace cinco años que se cambió el proceso de preparación de las profesiones de abogado y procurador, que ahora supone una formación adicional a la del título clásico de Licenciado en Derecho, del grado en Derecho. Los requisitos para obtener, por tanto, esta titulación profesional de procurador o de abogado se regulan en un Real Decreto que se ha negociado largamente con los Colegios correspondientes y, por supuesto, con los rectores de las Universidades públicas. Se ha alcanzado un acuerdo y creo que, en conjunto, es un buen reglamento y nos va a permitir que las próximas generaciones tengan una formación más sólida y, sobre todo, más práctica en estas carreras que son eminentemente profesionales.
Hemos aprobado un Real Decreto que refuerza los requisitos en la gestión de recursos propios de las entidades financieras. Les doy una explicación muy rápida y me remito después a la nota y, en todo caso, a lo que el Ministerio de Economía quiera aclarar sobre esta materia. Si lo traigo aquí es porque creo que tiene su interés.
Como saben ustedes, uno de los elementos que están detrás de esta crisis que llevamos viviendo ya algún tiempo es justamente la ausencia de regulación de determinados productos financieros y la falta de regulación en las actividades de determinadas instituciones financieras en una economía global, en donde había supervisión nacional y mercado global. Esta contradicción es la que llevó a que faltaran mecanismos de regulación y de esa falta de regulación seguramente nace una buena parte de los problemas que tenemos en este momento.
Por eso, desde el principio de esta crisis todos los países se han esforzado por hacer distintas cosas: primera, por coordinar mejor nuestros esquemas de supervisión y de regulación, y lo ha hecho especialmente la Unión Europea; y, segunda, por reforzar también las correspondientes normativas nacionales. Las dos cosas las estamos haciendo y sobre las dos cosas hemos hablado, porque hace ya algunas semanas o meses, el Gobierno envió a la Cámara un Proyecto de Ley justamente para facilitar la supervisión europea, para crear mecanismos de supervisión conjunta de bancos que ya trabajan en un ámbito global, y, por tanto, como poco, en un ámbito correspondiente a la Unión Europea.
Hoy hemos aprobado un Real Decreto importante, que se refiere a las exigencias a nuestros propios bancos, por tanto a bancos y cajas, al sistema financiero español. Hay un conjunto de prescripciones que lo que tratan, básicamente, es de reforzar el control sobre este sistema financiero tratando de impedir que aparezcan problemas como los que estamos sufriendo desde hace dos años. En España estos problemas son menores, porque teníamos una banca bien supervisada; pero, en todo caso, hay cosas que hay que mejorar y por eso se introducen algunas modificaciones en las titulizaciones de los productos complejos financieros; también en los procesos de concentración de riesgo y su limitación también; en lo que son retribuciones de los depósitos para evitar estas guerras de depósitos que, al final, acaban siendo créditos más caros para todo el mundo. Aparentemente, tienes una mayor remuneración cuando llevas un dinero a un Banco y, al final, resulta que eso acaba creando un crédito mucho más caro, porque el banco tiene que cobrarle a alguien lo que te está dando. Este tipo de cosas se regulan aquí mucho mejor.
Y también se regulan las remuneraciones de los propios directivos bancarios, de las personas que trabajan en los bancos. Se regulan en dos sentidos: por una parte, se establecen algunos requisitos generales, de forma que se aliente lo contrario que hasta ahora se ha venido alentando en algunos sectores o en algunos bancos. No me refiero a ninguno en concreto y, probablemente, los españoles en este caso sean los más discretos. Pero es verdad que había un sistema de remuneraciones que a lo que alentaba es que el directivo, justamente, buscara y favoreciera la especulación. Se hace lo contrario, un sistema de remuneraciones que, justamente, lo que incentive o busque incentivar sea la gente que realmente no hace esto, sino lo contrario.
Luego se establece un sistema de control de remuneraciones para aquellos bancos que reciban dinero público; en este caso, por parte del Banco de España. El Banco de España, por tanto, va a tener capacidad de regular las cuantías máximas de las retribuciones de la gente que trabaja en altos niveles directivos en los bancos cuando esos bancos reciban dinero público.
Repito, un esquema general de remuneraciones que lo que trate es de alentar a los directivos de los bancos para hacer prácticas antiespeculativas, lo contrario de lo que, desgraciadamente, se ha hecho con demasiada frecuencia, y digo que no me refiero a la banca española en concreto, sino en general; y, segundo, un sistema de control más estricto del Banco de España cuando hay dinero público en juego.
Finalmente, hemos aprobado un conjunto de medidas del Ministerio de Administraciones Públicas relativo a todo esto que llamamos simplificación administrativa y ahorro de estructuras ineficientes en la Administración. En concreto, hemos acordado suprimir 189 órganos colegiados en la Administración; 189 órganos colegiados menos, órganos que existían, que en algunos casos llevaban mucho tiempo existiendo con un funcionamiento más bien escaso y que se han reestructurado, se han mandado a otro órgano las funciones correspondientes. Así, simplificamos la Administración, eliminamos burocracia y eliminamos gastos, que no es poco.
Hemos eliminado tres fundaciones, hemos restringido la participación estatal en otras ocho fundaciones y hemos aprobado un conjunto de acuerdos para aliviar los trámites administrativos. En concreto, lo más importante, un acuerdo que permite que la gente no tenga que pedir dos certificados o el mismo certificado en dos sitios distintos. Cuando uno vaya a un sitio a hacer una gestión a la Seguridad Social y necesita algo de Justicia, que sea la Seguridad Social la que se lo pida a Justicia y no tenga que ir el ciudadano a Justicia. Eso es lo que estamos haciendo, por decirlo rápidamente.
Por tanto, simplificación administrativa. Vamos hacia una Administración sin papeles, y también hay medidas de esta naturaleza, y, desde luego, ahorro de organismos burocráticos, ahorro de gasto público y eficiencia en la Administración Pública.
Tienen ustedes en los acuerdos una referencia más completa de esto que acabo de mencionarles. Por mi parte, termino y me pongo a su disposición para lo que quieran plantearme.
P.- Vicepresidente, creo que en el Consejo de hoy han estudiado un primer borrador sobre la negociación colectiva. Quería preguntarle cuáles son las líneas rojas del Gobierno y si el Gobierno contempla que las empresas se puedan descolgar de los convenios en época de crisis.
También querría preguntarle por una valoración de los sindicatos acusando o advirtiendo hoy al Gobierno --eran declaraciones un poco duras, en concreto, de Toxo-- de que no se dejara llevar a la hora de elaborar este Real Decreto por los cantos de sirena de algunos pretendidos amigos.
Vicepresidente primero.- Sí, efectivamente, ha habido un informe del ministro de Trabajo sobre una ley de negociación colectiva que aprobaremos el viernes que viene. Tal y como dijimos, íbamos a dejar tiempo a la negociación y lo hemos hecho. Es verdad que lamentamos que no haya habido un acuerdo y lo lamentamos tanto o más cuanto que estuvo a punto de haberlo. Es decir, hace un mes, aproximadamente, las distintas organizaciones que buscaban el acuerdo, sindicatos y CEOE, nos comunicaron a todos, y a los ciudadanos en general, públicamente que el acuerdo estaba cerca. Creo que llegaron a emplear la expresión "a quince minutos del final del acuerdo".
Por tanto, el Gobierno lamenta que no se haya alcanzado un acuerdo, porque queríamos un acuerdo, y lo hemos dicho varias veces. Facilitamos a las distintas partes, sindicatos y empresarios, todo lo que pudimos ese acuerdo; les dimos los plazos que nos pidieron… En fin, hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos.
Nos hubiera gustado un acuerdo, porque pensamos que un acuerdo sobre negociación colectiva es importante. De hecho, la negociación colectiva, si es algo, son las reglas que sindicatos y empresarios se dan a sí mismos justamente para alcanzar acuerdos. Pues nada mejor que las reglas para alcanzar acuerdos provengan de un acuerdo. Es tan lógico y tan elemental como eso y por eso queríamos un acuerdo. No lo ha habido y vamos a legislar, evidentemente, porque es una reforma que es necesaria.
Hay que cambiar cosas buscando flexibilizar la negociación colectiva, pero garantizando que esa flexibilidad no se obtiene a costa de la seguridad y de los derechos de los trabajadores. Ese difícil equilibrio entre flexibilidad y seguridad es el que ahora nos toca alcanzar en el Gobierno, toda vez que no ha habido un acuerdo entre unos y otros.
El viernes que viene les contaremos la Ley. No voy a hacer ninguna precisión sobre este tema, porque estamos estudiándolo; pero sí quiero hacer una, que todo el mundo nos pregunta: ¿cómo lo vais a hacer? ¿Cómo lo va a hacer el Gobierno? En parte, la respuesta está contenida en lo que dije hace un minuto: oímos a los sindicatos y a los empresarios decir que estaban a quince minutos de un acuerdo; pues bien, el Gobierno está a quince minutos de hacer la Ley, puesto que vamos a coger la base de lo que era ese acuerdo. Si uno está a quince minutos de un acuerdo, es que está prácticamente acabado y, por tanto, hay una base. Esa base acordada es la que el Gobierno va a utilizar para hacer la Ley.
En resumen, todos los acuerdos que se habían alcanzado, que no han permitido finalmente un gran acuerdo, los vamos a utilizar para hacer una ley lo más próxima posible a esa voluntad de acuerdo que ambas partes tenían. Ése es el elemento central, el político, que creo que es el que más les interesa. Del contenido concreto de la Ley casi prefiero esperar al viernes que viene y se lo daremos. ¿De acuerdo?
P.- Le quería pedir una valoración del plan de austeridad que presentó el señor Rajoy el otro día y también una valoración del llamamiento que ha hecho el Banco de España a las Comunidades Autónomas para que contengan de manera urgente el déficit.
Vicepresidente primero.- Respecto a la primera cuestión, no tengo mucho que decir. He oído muchas veces en boca del señor Rajoy ese tipo de planes y de propuestas, incluso en la campaña electoral, y lo que toca ahora es ver qué pasa con ellas. Algunas me han llamado la atención. Reconozco que lo de compartir coches me ha parecido de una enorme imaginación porque, claro… A ver cómo se lo explico. Hace muchísimo tiempo que en los Ministerios y, en general, en las Cortes hay una cosa que se llama "coches de incidencias", que son aquellos coches que se pueden utilizar para ir a sitios y que, evidentemente, te evita tener coches para cada uno. Un coche de incidencias es el que se utiliza por todos y eso evita coches singulares. ¡Es tan antiguo! Había coches de incidencias ya con los coches de caballos.
Así que el señor Rajoy ha echado un vistazo atrás, como le gusta tanto, al siglo XIX y ha dicho: "coches de incidencias". Le agradezco que le haya cambiado el nombre a este asunto, salvo que él esté pensando en compartir coche con Soraya Sáenz de Santamaría, en cuyo caso estoy deseando verles llegar juntos al Congreso.
Pero, más allá de eso, vamos a ver lo que dan de sí. Es un problema de esperar, nada más.
Hasta ahora ha habido muchas invocaciones a la austeridad, pero donde han gobernado se han caracterizado por lo contrario. Escuchar al señor Rajoy hablar de suprimir gastos de publicidad cuando gobierna Esperanza Aguirre en la Comunidad produce sonrojo, porque no han hecho otra cosa que publicidad; por cierto, alguna bastante buena.
¿El Banco de España? Yo creo que el Banco de España --no conozco la declaración exacta, pero lo digo por lo que dice usted-- ha hecho una apelación a las Comunidades Autónomas a que cumplan el acuerdo que tenemos todas las Administraciones públicas en relación con el déficit. Hemos hecho un acuerdo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para mantener un objetivo de déficit en el conjunto del Estado de todas las Administraciones públicas. Yo creo que eso es lo que dice el Banco de España y lo que el Gobierno dice una y otra vez. Yo no tengo ninguna razón para pensar que no vaya a cumplir ese acuerdo; más bien al contrario, pienso que, quien quiera que sea el que gobierna, todo el mundo va a dar por bueno que ese acuerdo lo necesita España en su conjunto y vamos a hacer todas las Administraciones el mismo esfuerzo para contener nuestro déficit.
P.- Sobre la crisis de los pepinos y después de la conversación que mantuvieron ayer el presidente del Gobierno y la canciller alemana, ¿el Gobierno sigue planteando el presentar una demanda contra las autoridades alemanas o se da ya por satisfecho con esta promesa de indemnizaciones? En cualquier caso, ¿tiene ya una idea de quién se va a hacer cargo de esas compensaciones?
Sobre la negociación colectiva, si me permite, ayer el presidente del Gobierno planteó la idea de que el fracaso, en parte, había tenido que ver con el resultado electoral, que podía haber podido influir. Si es así, ¿en qué posición queda el Gobierno? ¿Es una posición de menos fuerza para acometer las reformas que tiene pendientes?
Vicepresidente primero.- Respecto a la primera cuestión, hemos dedicado en el Consejo un tiempo no menor al asunto del pepino y, sobre todo, a la dimensión que este asunto está tomando ahora de problema de salud pública europea, porque, efectivamente, lo que empezó siendo un problema de los pepinos españoles, que, como dijimos, por cierto, el viernes pasado aquí, que si no recuerdo mal, estaban Rosa aquí y Leire aquí… Lo digo porque, como se ha dicho que el Gobierno estuvo y no estuvo, ustedes son los testigos mejores que tengo de lo que el viernes pasado se dijo aquí después de una reunión que, lógicamente, habíamos tenido antes de salir. Por tanto, viernes. Si no recuerdo mal, la noticia de Hamburgo salió el jueves al mediodía y el viernes ya habíamos tomado muestras y habíamos tomado medidas. Lo digo por eso de la rapidez, que ahora parece que le preocupa tanto a la oposición.
Ahora el tema tiene la derivada que usted dice, la tiene, pero tiene otra derivada preocupante: es un tema de salud pública europea. No hay que alarmar a nadie, y menos en España, donde no tenemos ningún caso. Bueno, tenemos dos, pero los dos casos que tenemos son gente que ha estado en Hamburgo. No hay que alarmar a nadie, pero es verdad que el tema tiene otras características y otras dimensiones.
Lo primero que el Gobierno va a hacer, y está haciendo de hecho, es reclamándole a la Unión Europea que asuma el liderazgo en este asunto. Ya sé que Alemania está trabajando y tiene que seguir haciéndolo, porque el foco, en teoría, en principio está allí; pero es evidente que estamos ante un problema que ya es de toda Europa en la medida en que, además, están cerrando determinados países las importaciones de productos europeos. Por tanto, estamos ante un problema de dimensión europea, que tiene una componente sanitaria muy preocupante y que tiene una componente comercial, que también nos preocupa.
En resumen, una y otra vez, como hicimos desde el propio jueves pasado por la noche, les vamos a decir a las autoridades que tomen el toro por los cuernos, porque es un tema europeo.
Es verdad que tiene una dimensión específica española. Hemos despejado que seamos nosotros; vamos a decirlo así, si se me permite la expresión coloquial. Siempre dijimos que en origen no estaba el problema. Se lo oí el viernes pasado a Rosa Aguilar, cuando no teníamos los análisis, pero teníamos una certeza y es que no había casos en España de esta enfermedad y, por tanto, no podía ser en España donde estuviera la bacteria. Si hubiera sido en España, tendríamos casos. Era una certeza poco científica hasta que tuvimos los análisis, y ya los tuvimos. Pero desde el principio dijimos: "nosotros no somos". Los productos españoles están muy cuidados, entre otras cosas, porque exportamos muchísimo y sabemos que los requerimientos para exportar nos obligan a ser especialmente cuidadosos, y lo somos. Pienso, sobre todo, en los agricultores, naturalmente, y en los productores y los exportadores.
En relación con España, hay un problema de indemnizaciones. Evidentemente, alguien tiene que pagar el daño causado y estamos explorando todas las vías. Por supuesto, hay un "daño", digamos, entre comillas, causado por las autoridades del estado de Hamburgo, de la ciudad de Hamburgo. Es verdad que ellos dicen que actuaron de acuerdo con las reglas de su país; pero el hecho es que, sea así o no, hicieron una acusación sobre, en este caso, fruta española y holandesa, o pepinos españoles y holandeses, que no era cierta, y de ahí se han derivado muchos perjuicios para los españoles y, sobre todo, para los agricultores españoles. Por tanto, alguna responsabilidad habrá ahí y habrá que verlo.
Es verdad que la Canciller ayer estuvo receptiva y entendió el problema español, como España entiende --ojo, ¡eh!-- el problema de salud pública que tiene Alemania y no nos desentendemos de ese problema. Vamos a ver si aquí ponemos las cosas en su sitio, pero es verdad que ahí hay una responsabilidad y es cierto también que esa responsabilidad se puede sufragar por la Unión Europea, que tiene partidas para hacerlo y que tendrá que crear alguna partida nueva, porque con lo que hay no basta, por entendernos fácilmente.
Por tanto, en el Consejo de Ministros de Agricultura que, a petición española, se va a reunir a mediados de este mes, la ministra española le dirá a la Unión Europea: aquí ha habido unos daños que, en la medida en que esto tiene que ver también con el funcionamiento de la Red de Alerta Europea y con Europa, porque son países europeos los que están implicados, lógicamente corresponde sufragar a Europa.
Luego hay todas las actuaciones legales que son, digamos, subsidiarias de lo anterior. Todo ello está en marcha. Estamos trabajando con Alemania, debo decir que con buena disposición. La canciller Merkel, incluso, va a colaborar con España en la recuperación de los mercados y de la imagen de los productos españoles; por tanto, hay una buena disposición. Están las acciones legales que pudieran realizarse, tanto de los productores como, eventualmente, del propio Estado; eventualmente, porque las nuestras probablemente irían dirigidas a la Unión Europea. Y luego está todo el tema de la Unión Europea y sus recursos.
Todo esto lo tenemos en marcha y sobre todo esto trabaja la ministra de Agricultura con una comisión que, prácticamente, yo creo que por la mañana y por la noche de cada día; analizan cómo van las cosas. Y luego está todo el asunto de la recuperación de mercados, que es una cosa que vamos a empezar yo creo que la semana que viene ya.
Por cierto, les quiero agradecer a todos ustedes, a los medios de comunicación españoles, que hayan tenido una actitud… Yo no voy a decir de defensa de los productos españoles; yo voy a decir "responsable", porque ha sido responsable en todo momento, pero muy objetiva. Han dicho las cosas como son y eso es muy de agradecer. Lo hace el Gobierno y estoy convencido de que puedo hablar en boca de los agricultores.
No sé si con este lío lo he aclarado o no, pero resumo y empiezo por el final. Mercados: campaña de imagen y actuación diplomática; todo eso está en marcha con los sectores. Reparación de daños: ahí tenemos vías legales, tanto de los agricultores y exportadores, como, eventualmente, del propio Estado. Y luego una vía de exigencia de compensaciones, que básicamente la vamos a centrar en la Unión Europea. Hay mecanismos actualmente, son insuficientes y habrá que pedir mecanismos extraordinarios. Ésta es un poquitín la situación de la cuestión.
En relación con todo esto, sabe que ha habido tres Ministerios en toda la gestión de la crisis y, por supuesto, la Vicepresidencia: Asuntos Exteriores, Agricultura y Sanidad. Sanidad ha estado implicada en la medida en que algunos de los laboratorios de control dependen de ella y que estamos ante un problema de salud pública. Y, dada la dimensión que está cogiendo el problema, vamos a reforzar la parte científica en sanidad y, por tanto, hemos acordado con la ministra de Ciencia dirigirnos a los especialistas, que los tenemos, y buenos, en microbiología en España para empezar a estudiar el tema. No estamos en ese problema porque no tenemos aquí esa bacteria, pero qué duda cabe que tener un grupo de científicos alerta, por si acaso, es importante.
P.- Vicepresidente, quisiera, por favor, que me contase, hasta donde pudiese, cómo ha ido hoy en el Consejo el capítulo de felicitaciones. Es la primera vez que se sienta con sus colegas desde que, casi, casi, tiene ya un nuevo cargo. Y si, de nuevo, hoy ha sentido quince "dedazos", como a usted le gusta decir.
Por otro lado, quería preguntarle por unas reuniones de las que hemos sabido esta semana: por un lado, de usted mismo con Convergència i Unió y, de otra parte, del presidente del Gobierno con el líder del PNV. ¿Nos puede avanzar algo de lo abordado en estas reuniones? ¿De esas reuniones el Gobierno ya saca la impresión de que la estabilidad parlamentaria está totalmente asegurada; vamos, que tiene ya, a fecha de hoy, prácticamente atado el respaldo para los Presupuestos de 2012?
Vicepresidente primero.- Le contesto brevemente a las dos. Sobre la primera, no sé cómo me va a dejar esta respuesta, pero no me han dicho nada. Entonces, ahora, según salga de aquí, voy a hacer quince llamadas: ¿qué es esto? Ni una felicitación. Nada, no. Pero lo digo con dolor; no crea que… Lo digo con sufrimiento.
Respecto a la segunda cuestión, sí, ha habido distintas reuniones que tienen una lógica. Por ejemplo, le cuento la mía con el señor Mas y el señor Duran. Saben ustedes que hace yo creo que dos o tres meses tuve una reunión con el señor Mas y en aquel momento quedamos en vernos después del 22. Era una fecha que tenía un valor político, quedamos en vernos y nos hemos visto. Es normal que haya reuniones con los distintos Grupos Parlamentarios y con los Gobiernos para encarrilar los últimos meses de la Legislatura, porque el Gobierno quiere agotarla, pero quiere agotarla para hacer reformas y, sobre todo, para aprobar algunas reformas que están en este momento en el Parlamento. Pienso en la del sistema de pensiones, pienso en las reformas de Seguridad Social que hemos introducido o ésta de la que hemos hablado hoy, la de negociación colectiva, que aprobaremos el viernes. De todo eso estamos hablando con los distintos grupos.
¿Tienen ustedes garantizada la estabilidad? Yo creo que sí, que vamos a poder acabar la Legislatura sin problemas. Pero ya le digo que todo esto es una cuestión que estamos hablando y no hay más. Ése es el contenido de la acción del Gobierno y es razonable que se hable con los Gobiernos con los que se va a tener que hablar, y con los Grupos Parlamentarios y los partidos con los que se va a tener que contar. No tiene más ni menos trascendencia que eso.
P.- Vicepresidente, un razonamiento, que es un método, a su criterio, sobre la negociación colectiva; y, de ser así, nada más. Parece que, al quedarse a un cuarto de hora cada uno de los agentes sociales, lo que han hecho es decirle al Gobierno: "esto es lo que queremos, pero asuman ustedes el coste". Porque parece que se lo han dejado a bola de gua
Sobre el tema de las autonomías, volviendo a las recomendaciones del Banco de España, quería pulsar el tema de que los mercados financieros y seguramente, dentro de poco, en algún artículo del "Financial Times", aparecerá que las Comunidades y las Corporaciones Locales tienen serios problemas financieros, y que puede ser, a lo mejor, ya resuelto el tema de los bancos y las cajas, el siguiente problema con el que se enfrente España para poder sostener sus ratios de deuda y no tener que pasar a ser otra vez un país periférico con problemas iguales que los de Grecia y los de Portugal.
Vicepresidente primero.- No había pensado en esa interpretación, pero me seduce. Si la interpretación es que nos lo han dejado cocidito, pero que han querido que al final el plato lo sirvamos nosotros, miel sobre hojuelas. No creo que sea eso, pero da igual. Reitero lo que dije antes: ésa es la base del acuerdo o la base de la Ley. Puesto que había un acuerdo muy cercano, como usted comprenderá, todos esos trabajos que se han hecho para llegar a ese acuerdo van a ser la base del nuestro.
Respecto a la segunda cuestión, insisto en lo que dije en una respuesta anterior: es que hay un acuerdo en el Consejo del Política Fiscal y Financiera; hay un acuerdo o unos compromisos de déficit que todos tenemos que cumplir. El Estado lo está haciendo y las Comunidades Autónomas lo tienen que hacer. Y el Estado tiene mecanismos para conseguir que ese acuerdo se lleve a la práctica; pero yo confío en que no haya que utilizar ningún mecanismo porque todo el mundo sea consciente de que, como usted dice, nos están mirando. Nos están mirando y están viendo si cumplimos nuestros compromisos. Los vamos a cumplir.
P.- Continuando con las cuentas autonómicas, quería saber si en la reunión que usted tuvo con Duran y Mas les pudo avanzar si el Gobierno va a adelantar el Fondo de Competitividad antes de que acabe este año, algo que aliviaría, en cierta manera, las cuentas catalanas.
Vicepresidente primero.- No les avancé nada de eso.
P.- Hablando de la negociación colectiva, hay otras mesas de diálogo abiertas; una, por ejemplo, sobre la contratación y la contratación juvenil. ¿La ruptura del diálogo en la negociación colectiva puede perjudicar a estas otras mesas que están ahora abiertas con los agentes sociales?
Quería preguntarle también por la acampada de Sol, que se prolonga y la patronal sigue quejándose. No sé si ya ha decidido alguna actuación al respecto.
Sobre las propuestas del señor Rajoy para la austeridad, él propuso una cosa concreta, que era convocar la Conferencia de Presidentes. No sé si tiene idea el Gobierno de hacerlo cuando se constituyan los Gobiernos autonómicos, ¿o no?
Vicepresidente primero.- Me preguntaba usted, en primer lugar, por las otras negociaciones. Confío en que no se vea afectado el conjunto de las discusiones y negociaciones que se están llevando a cabo en otras mesas. Confío en que no, en que sea sólo ésta. Pero tampoco le podría decir con certeza cómo están, porque no sigo ese tema día a día. Así como el de la negociación colectiva sí lo he seguido día a día, ése en concreto, no. Pero confío en que no.
Respecto a la segunda cuestión, a la cuestión de la Conferencia de Presidentes, lo que más me llama la atención es que propongan una Conferencia de Presidentes después de haber boicoteado la última que hubo; por cierto, una para el paro. Una Conferencia de Presidentes para el paro, que fue, digámoslo con claridad, porque no podemos utilizar otra palabra --vamos a quitar eufemismos de la vida política--, boicoteada por los presidentes del Partido Popular. Parece que en aquel momento aquello…
Sabe usted que el Gobierno, en todo lo que sea buscar acuerdos para mejorar la marcha del país, en todo eso nos van a encontrar siempre. Ya veremos a ver cómo se hace, si se hace y en qué momento; pero no seremos nosotros los que nos opongamos a nada que tenga que ver con los pactos y los acuerdos de las Administraciones públicas para mejorar la economía del país. Pero no me quedaría bien si no le digo: "vaya, ¡hombre!, hace unos meses boicoteasteis una y ahora…". Como no somos iguales, veremos.
Sobre el último tema no tengo ninguna decisión nueva sobre ese asunto. Es verdad que hay protestas, las oigo, las escucho y, naturalmente, las tengo muy en cuenta. ¡Faltaría más! Hay derechos de gente que se ven afectados y claro que hay que tenerlos en cuenta, naturalmente.
P.- Vicepresidente, esta semana, en una reunión con la militancia, que creíamos a puerta cerrada y que finalmente parece que no lo era tanto, usted les dijo a los militantes de su partido con responsabilidades en las administraciones locales que no se preocuparan, que llegará dinero. Quería saber cómo se conjuga esto con el comentario del gobernador del Banco de España, que ha dicho algo mucho más crudo de lo que ha apuntado usted aquí; ha dicho que es el momento de hacer ajustes drásticos, aunque haya que privatizar medio país, y recortar las pensiones. Quería saber si considera usted que este comentario es demasiado dramático.
Al margen de lo que hablara con el señor Mas, usted dijo que cree saber qué es lo que necesita la relación entre Cataluña y el resto de España. Me gustaría saber si cabe en esa solución que usted tiene en la cabeza la negociación del pacto fiscal que propugna CiU.
Vicepresidente primero.- Respecto a los ajustes drásticos, le haré una explicación. Este año tenemos un objetivo de déficit, que vamos a cumplir, y el año que viene, que es 2012, tenemos que alcanzar el 3 por 100 para llegar al equilibrio. Por tanto, tenemos dos años por delante en los que tenemos que hacer un ejercicio de contención del gasto, lo que no quiere decir que sean éste y el que viene igual que el año pasado; no, porque, entre otras cosas, la economía está creciendo. Ahora crece unas décimas y confiamos en que a final del año esté creciendo por encima de un punto, uno y pico; la previsión es 1,3 por 100, me parece. Por tanto, cuando crece la economía, crecen los ingresos y tienes más recursos. Ése esquema es en el que estamos trabajando, igual que en materia de empleo hemos dicho que acabaremos el año con empleo neto, aunque, lógicamente, ahora va a haber más empleo y el último trimestre será peor.
Ésas son cosas que están en las previsiones y no estoy diciendo nada que no esté en las previsiones del Gobierno. Quedan dos años de contención del déficit pero, ciertamente, no es igual lo que hemos hecho este año o el año pasado que lo que tenemos que hacer el año que viene. Es mucho menor, por una parte, y, además, tenemos una ventaja y es que, con la economía creciendo, hay más ingresos y, por tanto, si hay más ingresos, hay más recursos. Y eso le llega a todo el mundo, a los Ayuntamientos y a las Comunidades Autónomas, porque tenga usted en cuenta que la partida del presupuesto de los Ayuntamientos que viene del Estado está directamente ligada con los ingresos que el Estado recauda a través de los impuestos.
Respecto a la segunda cuestión, el Gobierno no tiene en la cabeza ningún pacto fiscal de esa naturaleza. Nos hemos posicionado en contra, sigo en esa posición y seguimos en esa posición.
P.- Yo quería preguntarle si teme el Gobierno que el fracaso de la negociación colectiva pueda suponer, como el Gobierno tiene que legislar sin acuerdo, digamos, una resta de votos como supuso en su momento la reforma laboral o se ha aprendido de aquella y van ustedes a legislar con tiento, como les pedía ayer desde UGT Cándido Méndez.
Vicepresidente primero.- Vamos a legislar con tanto tiento como tuvieron los agentes sociales --véase sindicatos y empresarios-- para llegar a quince minutos del acuerdo. Ese tiento nos lo han puesto ya ellos, ésa es la base del acuerdo y, por tanto, así vamos a legislar.
P.- Vicepresidente, yo quería preguntarle, en primer lugar, si el Gobierno confía en sacar adelante los Presupuestos con el apoyo del PNV, de Coalición Canaria y de Unión del Pueblo Navarro.
En segundo lugar, sobre los encuentros quería saber qué exigencias le pusieron Artur Mas y Duran i Lleida encima de la mesa para apoyar o no apoyar esos Presupuestos. ¿Qué planteaban? ¿Estaba el pacto fiscal? Usted ha dicho que lo descarta, pero ¿lo plantearon? ¿Plantearon el aeropuerto del Prat? ¿Nos puede contar un poco? ¿Y qué exigencias también a Rodríguez Zapatero planteó Íñigo Urkullu aquí, en Moncloa?
En tercer lugar me gustaría que nos pudiera confirmar o desmentir la información que ayer publicaba el diario "El Mundo" en relación a Sánchez Manzano, que va a ser ascendido sin haber recibido un expediente disciplinario del Ministerio del Interior. ¿Nos lo puede confirmar?
Vicepresidente primero.- Sobre Presupuestos, si, claro, los queremos sacar, naturalmente, y vamos a buscar los acuerdos para hacerlo. Cuando hablamos de completar la Legislatura, estamos hablando también de hacer Presupuestos, que es lo que completa la Legislatura, puesto que se tienen que aprobar el 23 ó 24 de diciembre.
Respecto a los encuentros, ya he dicho que son encuentros normales. Sí quiero aclararle que en ningún momento se habló de pacto fiscal; en ningún momento, para que le quede eso claro.
De la reunión de Íñígo Urkullu con el Presidente sólo tengo lo mismo, las generales de la Ley. Se trata de ver las cosas que tenemos por delante; básicamente, las reformas que están en el Parlamento y la negociación colectiva, que es la próxima gran reforma y seguramente la más importante de las que nos quedan por delante. Sobre ese tema versó la conversación, los contenidos de la negociación colectiva… En fin, esto que venimos comentando hoy, con más detalle, ciertamente, porque es verdad que yo aquí no he dado detalles de la Ley, porque creo que corresponde darlos el viernes que viene, cuando se apruebe definitivamente.
Respecto a la última pregunta, lo único que le puedo contestar es que, si le toca ascender, ascenderá No sé más. No tengo más datos al respecto. Yo no hago los ascensos, ¿sabe? Los hace la propia Policía, que tiene sus normas. Si le toca, ascenderá.
P.- Yo quería que matizara…
Vicepresidente primero.- No se lo permito porque entonces entramos en una dinámica distinta. Imagínese que todo el mundo que pregunta al final quiere matizar. Duplicamos la rueda de prensa. No, gracias. Es así. Ya entiendo que es ventajoso para mí, que contesto después; pero alguna ventaja tiene que tener estar en el Gobierno, también mucho sufrimiento.
P.- Vicepresidente, ya que no le han felicitado en el Consejo de Ministros, como dice, por lo menos, ¿cómo valora esta encuesta que dice que, gracias al efecto Rubalcaba, ahora están cinco puntos más acortadas las distancias?
Vicepresidente primero.- Creo que no es el sitio para hacerlo.
Muchas gracias.

