Intervención de la Vicepresidenta Primera, Ministra de la Presidencia y Portavoz del Gobierno ante el Grupo Parlamentario Socialista
07/09/2010. Madrid.
Buenos días, queridas compañeras y compañeros. Muchas gracias a todos.
Ya sabéis que esta reunión siempre tiene un significado muy especial porque iniciamos un nuevo curso político y en esta reunión podremos intercambiar ideas y puntos de vista sobre el momento en el que nos encontramos y lo que tenemos por delante en este sexto período de sesiones.
Lo cierto es que a lo largo de estos años hemos hecho frente a situaciones de todo tipo, hemos sabido gobernar cuando las cosas iban bien y hemos sabido gobernar gestionando las dificultades.
Hemos trabajado mucho, hemos trabajado intensamente, con dirección, con coraje cuando ha sido necesario tomar decisiones difíciles, y con convicción siempre.
Hoy somos un grupo parlamentario con más experiencia, con más capacidad. Somos un equipo rodado, unido, nos conocemos, nos entendemos y sabemos que trabajando juntos trabajamos bien.
Y eso, tener un equipo compacto, honesto, valiente y decidido es lo mejor que puede esperar un Gobierno en todo momento, pero especialmente en estos momentos de dificultades.
Muchas gracias a todos por el enorme esfuerzo que, lo sé muy bien, estáis haciendo y muchas gracias por vuestro esfuerzo y vuestro compromiso liderando este magnífico equipo que somos.
Compañeras y compañeros,
Dejamos atrás un período de sesiones muy intenso. No sólo España, todos los países hemos tenido que hacer esfuerzos enormes para resolver una situación que, en algunos momentos, pareció resucitar el fantasma de un crack mundial.
Han sido unos meses especialmente duros en la Unión Europea. La zona euro, nuestra moneda común ha sufrido el mayor ataque, la mayor prueba de resistencia de su historia.
Sí, compañeros, en estos meses han pasado muchas cosas y muy graves, y se han producido situaciones a las que ha habido que responder de manera inmediata. Y es un ejercicio muy clarificador recordar lo que cada uno ha hecho y cómo ha respondido ante esos problemas. Basta con mirar sólo los primeros meses de lo que ha sido este año.
Enero: Crisis de Grecia. El Gobierno aprueba un plan para recortar 50.000 millones de euros en tres años. El Partido Popular pide elecciones anticipadas.
Febrero: Los especuladores atacan al euro. El Gobierno propone un pacto contra la crisis y prorroga la ayuda de 426 euros a los desempleados. El Partido Popular pide elecciones anticipadas.
Marzo: La presión sobre el euro no cede. El Gobierno aprueba el proyecto de Ley de Economía sostenible. El Partido Popular pide elecciones anticipadas.
Abril: Grecia está a punto de derrumbarse. El Gobierno aprueba 26 medidas para impulsar la recuperación y reduce empresas públicas y altos cargos. El Partido Popular inicia una campaña de insumisión fiscal y pide elecciones anticipadas
Mayo: Rescate de Grecia. El Gobierno aprueba un decreto ley para reducir el déficit público. El Partido Popular vota en contra y…pide elecciones anticipadas.
Junio: Continúan los ataques al euro. El Gobierno aprueba el decreto ley de reforma del mercado laboral. El partido Popular pide elecciones anticipadas.
Julio: Pruebas de stress. El Gobierno reforma las Cajas de Ahorros y vuelve a prorrogar la ayuda de 426 euros a los desempleados. El Partido Popular, apoya tímidamente la reforma, y pide elecciones.
En resumen, de este breve repaso podemos extraer al menos dos conclusiones. La primera, que hemos respondido en tiempo y forma a los retos que se han ido planteando.
Y la segunda, que sin pretender parafrasear a nadie, para el PP todos los mandamientos se resumen en uno: pensarás en ti mismo sobre todas las cosas y en que el Gobierno adelante las elecciones.
La situación en la que nos encontramos hoy es la de un país que, pese a esas fuertes tensiones y la irresponsabilidad de una derecha que ni una sola vez ha sido capaz de arrimar el hombro, ha sabido hacer frente a sus problemas.
Estamos saliendo de la crisis. Los rumores y las especulaciones sobre la solvencia de nuestra economía se han disipado tras la publicación de las pruebas de stress y la reforma de las cajas, y la prima de riesgo de la deuda pública española se ha reducido casi 50 puntos desde el mes de junio.
Las exportaciones, que están siendo uno de los motores de la recuperación, han crecido un 16% en la primera mitad del año, 5 puntos por encima del promedio de la zona euro.
También la demanda interna y la confianza del consumidor, que viene arrojando datos positivos desde hace tres meses, mejoran. Y la Industria ha aumentado su facturación un 10% en el último año.
En cuanto a las medidas de reducción del déficit público, hace unos días supimos que ya hemos logrado rebajarlo a la mitad. Tal y como habíamos prometido, seguimos haciendo nuestros deberes, y cumpliremos nuestros compromisos.
Por tanto, con toda prudencia, con toda humildad, y siendo conscientes de que la situación sigue siendo difícil, creo que podemos afirmar que vamos bien, que el camino es el correcto y que lo vamos a seguir recorriendo con decisión, con coraje y con responsabilidad.
Se lo debemos a los ciudadanos, se lo debemos a todos ellos y especialmente a aquellos que hoy no tienen un empleo. Y tienen que saber, tenemos que transmitirles que crear ese empleo, generar puestos de trabajo, es nuestra prioridad absoluta en esta recuperación económica.
Pero no sólo ha habido economía en estos meses aunque, por razones evidentes, esa ha sido nuestra primera y principal ocupación.
También hemos seguido avanzando en nuestro impulso reformista en la política, en nuestro programa de Gobierno. Ahí están la reforma del Código Penal, la Ley general Audiovisual, el aumento de la protección a los trabajadores autónomos.
También la ley Orgánica de salud sexual y reproductiva. Una ley que aporta seguridad y garantías, que tiene como primer objetivo, no que ninguna mujer aborte, sino evitar los embarazos no deseados.
Una ley, cómo no, recurrida por una derecha que una vez más se retrata como el partido del frenazo al avance social, que no duda en manipular y enredar todo, en judicializar la política y en politizar la justicia. Como hicieron con la ley de Igualdad, como hicieron con el Estatut.
Ha sido en definitiva, queridos compañeros y compañeras, un periodo de sesiones intenso en el que hemos aprobado 38 Leyes y 11 Reales Decretos-leyes, reformas decisivas para el futuro de nuestra economía y para el bienestar de los españoles.
Pero si complejo ha sido el pasado periodo de sesiones no lo será menos el que hoy empezamos. Sin duda, el más importante de toda la Legislatura.
Importante porque el proceso de reformas no ha finalizado y en este período vamos a abordar o culminar iniciativas que marcarán el futuro de nuestro país.
Que nos ayudarán a dar el salto definitivo hacia esa economía más competitiva, más estable, más sostenible social, económica y ambientalmente.
Esta misma semana, como sabéis, el Congreso de los Diputados aprobará la reforma laboral. Una reforma pensada y diseñada para acabar con el que ha sido el problema recurrente de nuestra economía, de un sistema capaz de generar empleo rápidamente pero también de destruirlo aún más rápidamente.
Por eso era necesaria, por eso es necesaria esta reforma laboral. Una reforma para crear más empleo y más estable, que nos permitirá adaptarnos mejor a las circunstancias cambiantes de la economía, que hará posible afrontar las dificultades sin empezar por destruir empleo.
Y a ese mismo objetivo se dirige la reforma, que vamos a acometer en los próximos meses, del sistema de políticas activas de empleo.
Este último año hemos invertido en esta partida casi 8.000 millones de euros (prácticamente el doble que cuando llegamos al Gobierno) y debemos ser capaces de mejorar su rendimiento.
Debemos asegurarnos de que cada euro dedicado al fomento del empleo repercute eficazmente en mayor capacitación para quienes buscan trabajo, en más oportunidades para los trabajadores, en cohesión social. Porque haciéndolo así garantizamos el futuro.
Por eso mismo, por el futuro de todos, teníamos que plantearnos la reforma del sistema de pensiones. Teníamos que hacerlo por responsabilidad, y lo estamos haciendo con responsabilidad, proponiendo un texto donde corresponde hacerlo, en el seno del Pacto de Toledo. Y contamos con que, una vez emitido su informe, podamos ponerla en marcha en este mismo periodo de sesiones.
No quiero olvidar tampoco otras leyes de gran importancia que están ya en el Parlamento, en las que muchos de vosotros estáis trabajando y que tenemos que culminar en este periodo de sesiones.
Iniciativas tan importantes como la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Como el Proyecto de Ley del Registro Civil, la Ley de protección del medio marino, la Ley del Fondo para la Promoción del Desarrollo.
Pero, sin duda, la iniciativa más importante de este período que comenzamos va a ser la Ley de Economía Sostenible, una ley que nace con un objetivo fundamental: mejorar nuestra competitividad y nuestra productividad.
Una ley que nos permitirá fortalecernos allí donde podemos y debemos competir mejor en este mundo globalizado. Más formación, más sostenibilidad, más innovación, ese es el circulo virtuoso del crecimiento y la competitividad en este nuevo siglo.
Ahí es donde vamos a esforzarnos, porque ahí es donde están las fuentes de empleo en la nueva economía. En sectores como el medioambiental, como la economía verde, que ha crecido más del 200% y ha multiplicado por treinta el número de empleados en la última década. Un ámbito en el que nuestro país es un referente a escala mundial.
Hablamos de una ley para abordar la segunda transición de la economía española, la transición a una verdadera economía global y de nuevo seremos los socialistas quienes pongamos los pilares de la economía del siglo XXI.
Somos reformistas por vocación y por convicción, creemos en la capacidad de transformación de la política, ese es el sentido real de nuestra dedicación, convertir la política en la palanca del progreso social, de la mejora de la vida de la gente, de la igualdad de oportunidades, de la mejora de la sanidad, de la seguridad en el trabajo, de la educación de calidad, de la igualdad de género.
Eso es lo que somos, ese es nuestro compromiso con la ciudadanía y por eso nos eligieron. Vamos a demostrarlo una vez más.
Con la confianza de saber que trabajamos por una España mejor, más justa, más avanzada. Con el coraje de quien sabe que trabaja por algo mejor para todos.
Ese es el sentido de todas las iniciativas que vamos a sacar adelante estos próximos meses y, como veis, trabajo no nos va a faltar.
Pero lo primero, la condición para todo lo demás, es por supuesto la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. No se trata de una ley del Gobierno, es una verdadera ley de Estado, porque marca la actividad del Gobierno, de las Comunidades Autónomas, de los ayuntamientos, empresas públicas, organismos, instituciones y agentes sociales.
Es una ley de todo el Estado y para todo el Estado.
Y si eso la convierte en la ley más importante del año, esta vez lo es aún más, porque los que vamos a presentar ante el parlamento no son los presupuestos de cualquier año.
2011 es el año clave para la recuperación, es mucho lo que está en juego y por eso vamos a redoblar esfuerzos, vamos a demostrar, como hemos hecho siempre, nuestra capacidad de diálogo y negociación. Vamos a necesitar mucho trabajo para la totalidad, sin duda, y la sacaremos adelante, pero también en el proceso de enmiendas.
Os pido que trabajéis sin descanso, que estéis encima de ello, de cada una de las enmiendas, de cada letra y cada párrafo si es necesario, porque es mucho lo que todo el país se juega en ello.
Y no va a ser fácil, ya lo sabéis, tenemos enfrente a una derecha desmesurada, desmedida, que tiene un solo proyecto, recuperar La Moncloa, al precio que sea.
Esa es su seña de identidad. O mandan ellos o lo bloquean todo, o están ellos en el poder o lo desprestigian todo, o son ellos los que deciden lo paralizan todo, incluso las más altas instituciones.
Mandan o paralizan, gobiernan o bloquean, esa es la única alternativa que contemplan y aquí en el Parlamento, lo veis cada día desde hace muchos meses donde la renovación de órganos constitucionales y reguladores está absolutamente bloqueada.
Esta parálisis es una buena muestra de la soberbia y del partidismo con que hacen su política. Una política donde no hay espacio, ni margen para el diálogo y la negociación. Incapaces de negociar y de acordar solo aspiran a imponer. Solo vale su imposición y la sumisión de todos los demás.
Y si ni mandan, ni controlan, mejor que no funcione. A laminarlo, a anularlo o a desprestigiarlo todo. Esa es su estrategia. Porque en realidad no creen en las instituciones. Sólo creen en lo que las instituciones pueden hacer por ellos.
Y lo mismo harán con los presupuestos, intentar bloquear, obstruir y manipular. Y cuando los saquemos adelante, que lo haremos, dirán que nos plegamos a los intereses de otros, hablarán de cesiones y de traiciones. Claro, ¿pero es que alguien espera otra cosa? Si ya nos conocemos todos.
Por lo tanto, diálogo con todos, pero siendo conscientes de dónde ha decidido situarse cada uno. Sacaremos adelante los presupuestos, porque son fundamentales para el país, son los presupuestos del cerrojazo a la crisis, es lo que les debemos a los ciudadanos y para eso, para servir a los ciudadanos, estamos aquí.
Esa es la seña de identidad de nuestro proyecto, ese es el sentido de nuestra dedicación y nuestro único fin: somos un partido que trabaja para la gente y por la gente, que está con la gente.
En estos días, por cierto, estamos muy cerca, siempre lo estamos, pero en estos días especialmente cerca, de las víctimas del terrorismo. Decimos que el único comunicado, el único mensaje que nos sirve a todos es el que ponga fin. Fin aquí, ahora y para siempre.
Que no valen atajos ni valen caminos alternativos. Aquí lo único que vale es abandonar total y definitivamente la violencia. Ese es el único mensaje y el único camino. Todo lo demás son cantos de sirena que ni el Gobierno ni la inmensa mayoría de la ciudadanos está dispuesta a escuchar.
Porque estamos siempre con la gente, sí, como lo han estado los más de 1.500 parlamentarios socialistas que han ocupado estas tribunas, que han defendido nuestro proyecto y que han sido apoyados por la mayoría de los españoles y españolas.
Y por eso mismo, porque somos el partido en el que más han confiado y confían los ciudadanos hemos sabido estar allí donde ha hecho falta y cuando ha hecho falta, a las duras y a las maduras, en los buenos y en los malos momentos, pero siempre con los ciudadanos, siempre con la igualdad de oportunidades, con la justicia social, con el progreso.
Y hay quien dice que hemos renunciado a nuestras señas de identidad. Que la crisis se ha llevado por delante nuestro proyecto. Pero en haber hay palabras que hablan por sí solas. Palabras que han marcado la agenda política, como salario mínimo, como dependencia, como paternidad, emancipación, igualdad, becas, que ya se identifican con nuestro compromiso, con el compromiso de los socialistas.
Somos el Gobierno que ha acometido el mayor esfuerzo de protección social en España. Esa es la realidad.
Con crisis, sin crisis y pese a la crisis. Somos el partido de los ciudadanos, de la igualdad de oportunidades, de la seguridad y de la protección social. Siempre lo hemos sido y siempre lo seremos.
Que nadie venga a hablarnos de cambios de rumbo, ni de renuncias a nuestros compromisos y a nuestros objetivos.
Responder a los problemas con coraje, con iniciativa, con toda la responsabilidad. Encarar los problemas de frente mientras otros se ponen de perfil. Esas son nuestras señas de identidad y a las que no vamos a renunciar.
Engañar la gente, ponerse la careta que más conviene, jamás, para eso que busquen en otro lado que aquí no lo van a encontrar.
Eso es lo que hemos hecho a lo largo de toda nuestra historia. Ese el coraje y el orgullo de los socialistas, y con ese mismo coraje y ese mismo orgullo os digo que asumiremos toda la responsabilidad, que tomaremos todas las decisiones, incluso las más difíciles, que soportaremos cualquier carga para sacar a España de la crisis y asegurar a todos un mañana mejor.
Y os digo una cosa: estoy convencida de que, más allá de jornadas reivindicativas, debemos recuperar el diálogo con los sindicatos, porque para nosotros son y seguirán siendo interlocutores de primer orden, son agentes básicos y fundamentales de nuestra economía.
Con ellos y con toda la sociedad tenemos que continuar trabajando por crear empleo y por avanzar en derechos y cohesión social y somos los únicos que lo podemos hacer.
No os voy a pedir que hagáis un gran esfuerzo, sé que siempre lo hacéis, sé que vais a dar todo por sacar adelante nuestras iniciativas, siempre lo hacéis.
Vamos a seguir dando el 200%, acercándonos a la gente, explicando lo que hacemos y por qué lo hacemos. Respondiendo a todas las preguntas, a todas las dudas o inquietudes que puedan tener los ciudadanos. Vamos a seguir dando la cara y lo vamos a hacer más que nunca, explicando nuestras razones, porque las tenemos, y la primera de ellas son los propios ciudadanos.
Porque aquí, hoy, en este periodo de sesiones empezamos una nueva etapa, un nuevo impulso a esta legislatura del cambio, de la salida de la crisis y de la puesta en marcha de la España del mañana.
Mucha fuerza a todos, mucho ánimo y a trabajar.
